30/12/07

Brindis


Bueno, fin de año. De nuevo.

Habra que brindar entonces...


Por los amigos de siempre, que me siguen teniendo paciencia...


Por los viejos amigos, que ya se les acabo.


Por las mujeres que ame este 2007 (una), y por que les vaya bien.


Por los nuevos amigos, que me hacen sentir tan bien.


Por los proyectos que no anduvieron, y por que haya revancha.


Por las personas que me aman y me soportan, aunque no me entiendan. Uds. son las mejores.


Por las otras personas tambien.


Por el amor, sea lo que sea.


Por este pais, que sigue sembrando sueños de revoluciones, y por este mundo, que quiere que lo cambien.


Por la persona mas increible del mundo, y por que tu sagrado nombre nos lleve a donde siempre soñamos ir. Por vos Victoria. Te amo. Papa.


Y por todos nosotros, que seguimos aguantando. Que pasamos los 30 y seguimos sin entender.


Para todos, Feliz Año Nuevo!!!

31/10/07

Un tren a Jose Leon Suarez

Llegue a la estación Carranza cerca de las 7:30, la idea era tomar el tren a José León Suarez, bajarme en Migueletes, partido de San Martín, para tener una entrevista por un trabajo. Estaba nublado, lo cual esta bueno por que el calor a veces se pone denso. En el anden de la estación avanzaba sin mucho animo por las paginas de Wasabi, de Alan Pauls, preguntándome cuantas minas se habría levantado con ese librito. Por el rabillo del ojo la vi, rubia, bajita, el pelo recogido en una cola de caballo(eso me mata), linda cola, lo usual. Sonreía. Un momento, me pareció o me sonreía a mi?. Desde que se me rompieron los lentes no veo lo que hacen los ojos de las personas a mas de 3 metros de distancia. Me pareció que me miraba, con mucho disimulo observo a mi alrededor. Hay unas 10 o 12 personas en el anden, ninguna a mis espaldas. Mmmm . Vuelvo al libro, tranquilo, me hago el boludo, si me tirò onda y hago como que no la vi quizás haga algo mas evidente. Otro vistazo. Ahí esta, mirándome de vuelta. Esta vez no tengo dudas. Levanto una ceja (gesto que me tomo varios años desarrollar) y estiro la comisura derecha de mi boca. Es un recibido bastante claro, por lo menos eso creo yo. Si, ya se, las mujeres me ponen nervioso, la mayoría de las veces me comporto como un idiota cuando quiero impresionar alguna. Sin embargo, siempre hay posibilidades de alcanzar nuevas cimas.
Viene el tren, la veo acercarse, viene hacia mi." ¿Este es el tren a José León Suarez?"me pregunta. Mirada picara, cristalina. Sonrisa medida. El tono de voz es suave, no eleva el volumen pese al bochinche del tren, sin embargo se la escucha claramente. " Si, claro" le contesto con confianza. Se puso en evidencia con esa pregunta, cuantos trenes pueden pasar por acá? solo uno. Entramos juntos al tren. Nada de abalanzarme sobre ella, me paro cerca pero no demasiado. Busco en el paisaje urbano algo que comentar, si espero demasiado sera muy tarde y puedo quedar en off side. El tren que viene por la otra via rebalsa de gente que viene de la provincia a trabajar a la Capital. El nuestro va casi vacío, 4 o 5 personas paradas y nada mas. "Parece que agarramos el tren correcto" le digo, "mira si viniéramos en ese". Flojo, ni lo suficientemente gracioso ni minimamente interesante. Me mira por un segundo, " Si, un horror" , contesta, y clava la vista en la ventanilla. Me quiere hacer trabajar parece. El tren avanza, pasa Colegiales. Le comento que voy a San Martín, por un trabajo, que es la segunda vez que tomo ese tren. Demuestra un interés medido. Es una chica educada. Hago el personaje de recién llegado a Buenos Aires, suele funcionar cuando quiero despertar empatia. Parece funcionar. La conversación sigue, fragmentada, sin un rumbo demasiado fijo. Estoy a 100 años luz de quedar en posición como para pedirle su teléfono. Tengo que inventar algo . Pasa Belgrano R. Siguiente estación, Drago. Pero Drago no aparece, en su lugar llega la estación Saavedra. Raro, recuerdo haber memorizado las paradas cuando viaje el lunes. Reviso el recorrido que esta encima de las puertas del vagón. Ahí lo veo. Hay un tren que no va a Suarez, sino a Mitre. Y parece que estamos en el. Mierda.
Ok, podría bajarme en la próxima parada sin decir nada. Soy grandecito y no me voy a perder por mas que no sea de Buenos Aires y que no lleve mi guia T encima. Pero yo le dije a este bombón que este trencito iba para Suarez. Y ella ni siquiera ha notado el cambio de paradas. Va confiada, tranquila. Mierda. Si me bajo del tren sin decirle nada soy una basura. " Parece que nos equivocamos de tren" le digo, "je je" agrego, rogando que de alguna manera le resulte gracioso. Voy a llegar tarde a mi entrevista, pienso. Me mira, sonríe apenas como tratando de entender un chiste demasiado fino. Le señalo el gráfico sobre la puerta, "Dos trenes, una via, quien lo diría no?". Mira para arriba, mira para abajo, me mira. Esta blanca. "En serio? Me estas jodiendo?". Las posibilidades de que acabemos en un café de la Gral Paz riéndonos de la confusión parecen alejarse a toda maquina. Se le llenan los ojos de lágrimas. "Estas llegando tarde?" le pregunto, solo para darle la oportunidad de descargarse conmigo. "Si" dice sin mirarme. Salimos del tren en la siguiente estación, abre su celular , la escucho putear en varios idiomas, debe estar hablando de mi, y de mi hermana, y de mi vieja, etc. Averiguo que colectivo nos puede llevar a migueletes, el 21. La alcanzo y trato de explicarle. La cagada ya esta echa, vamos a tomar el colectivo, a lo sumo vas a perder 15 minutos. No me contesta, pero camina conmigo por debajo de la Gral Paz, subimos el terraplén y alcanzamos la parada. El colectivo, piadoso, tarda medio minuto en aparecer. Ella, con su cristalina voz, le pregunta al chofer antes de subir"es cierto que va hasta Migueletes?" . Tengo menos credibilidad que cuando conté en la escuela que había visto un unicornio. "Yo pago" le digo. Sigue sin mirarme. Antes de bajarme le pido disculpas una vez mas. Asiente con la cabeza y nada mas.
Tuve mi entrevista y no me fue mal. Volví en un tren mas lleno a Capital. Llegue a casa y me puse a escribir esto. No se como se llamaba. Ni si la volveré a ver. Recuerdo la picardia en su mirada y el tono de su voz. La forma en que llevaba su pelo atado, como a mi me gusta.
Ser un idiota requiere cierta practica, uno simplemente lo hace una y otra vez hasta que logra transformarlo en un habito. Luego se olvida, hasta que alguien te lo recuerda. Y asi es como se va otro tren. A Jose Leon Suarez o a donde sea. Llevandose la promesa de una mirada, y todo mi orgullo.

16/9/07

53029

Yo fui el socio 53029. La biblioteca de Mar del Plata, ya que estamos en tema, es el Centro Cultural Juan Martin de Pueyrredon, despues de haber pasado por la Biblioteca Municipal de Unquillo y la Biblioteca Popular de Alto Alberdi, en Cordoba(donde aprendi de un exquisito libro las mejores formas de aproximarse a un bombardero bimotor en el caso de que uno vuele un Spitfire y haya uno de esos en las inmediaciones) , lo primero que hice al volver a mi ciudad natal fue ir corriendo a hacerme socio de la biblioteca. Y me dieron ese numerito.53029. Alli te hacian llenar una papeleta de colores con los datos del libro que retirabas. Las guarde por años, no tengo ideas cuantas fueron, pero si me acuerdo que cuando llenaba un carnet con los libros prestados, y tenia que tramitar uno nuevo, le pedia encarecidamente al empleado que me dejara el viejo carton lleno de recuerdo. Siempre la misma mirada sospechosa, siempre me tachaban el carnet por todos lados y le arrancaban una parte y lo cruzaban con un fibron. Nunca pregunte si habia tenido lugar alguna vez algun intento de robo de algun libro con un carnet ostensiblemente lleno como eran los mios. No lo se. Pero en este paìs la sospecha corre carreras con la paranoia. Diez carnets llene, y los tenia guardados tambien. El primer libro que retire de la biblioteca fue la biografia de Napoleon de Edmound Rostand. Esa curiosidad marco mi relacion con el pequeño corso para toda mi vida. La sala de novelas se convirtio en mi segundo hogar. Raymond Chandler, Agatha Cristie, Ursula le Guin, Michael Morkoock,James Clavel, Isaac Asimov, en mis mejores amigos. Alli encontre a Tolkien, y mi vida cambio para siempre. En ese lugar me sentaba, a veces sin ningun libro en la mano, a pensar en los por que de mi vida. Cuando me rateaba del colegio me iba a la biblioteca, a esperar la hora de volver a casa, acompañado por Tennyson, o Whitman. Cuando me senti solo, alla por los 16 años, mis dedos chocaron con el lomo de El Puente hacia el Infinito, de Richard Bach. Y ya no me senti solo nunca mas. Mucho antes de entender lo que era el amor me enamore de Anne de Green Gables, de Lucy Montgomery. Cuando todavia no tenia edad para hacer la colimba ya habia leido Historia de la Segunda Guerra Mundial, de Winston Churchill. Sthepen King me dejo sin aire y fue el primero que me hizo pensar en lo lindo que seria escribir. Mary Higgins Clark le puso el sobrenombre a mi hermano que aun lleva a su pesar, sparrow. Y asi fue pasando el colegio secundario, con la facultad llego la novedad de leer por obligacion, y ya me vi menos apto. Deje la biblioteca y ya no volvi. Cuando queria un libro lo compraba.
Hace poco volvi a la Biblioteca Popular de Alberdi. Producto de una de mis ultimas mudanzas precipitadas encontre que varios de los libros que me han ido acompañando por todo el pais en estos ultimos años no podrian hacer el ultimo viaje. No podia tirarlos y no queria venderlos, asi que decidi donarlos. Casi 50 libros lleve. El muchacho que me atendio en la biblioteca cobra un plan trabajar, o el equivalente cordobes. Me pidio disculpas y me dijo que no podia aceptar mi donacion por que no tenia tiempo para inventariarla ni clasificarla. Me sugirio que la llevara a otra parte. Yo queria decirle que no sabia con quien hablaba,que estaba donando desinteresadamente una parte de mi cuerpo, que yo habia estado en esa misma biblioteca cuando el no sabia leer, que esos libros le podian cambiar la vida a alguien, a alguien como el, a alguien como yo, etc,etc. Sin embargo no le dije nada. Me sente en un escritorio y durante casi dos horas inventarie y clasifique todos mis libros. le hice firmar un recibo y me fui, no sin antes separarselos por tema. Quien soy yo acaso? que represento? Nada. Solo soy el mensajero. Soy un numero, por que la gente pasa, son los libros los que quedan, tocandonos en la frente, corriendonos el flequillo y diciendonos, " es por alla pibe, la vida es por alla". Y tienen razon, para ellos, yo solo soy el 53029 .Para mi, ellos son todo.

10/9/07

El rastro del Unicornio


Recuerdo exactamente como empezó. Yo era socio de la biblioteca municipal de Unquillo, eramos pocos en realidad. Era un lugar bonito y pequeño, al fondo de un camino de tierra, casi escondida, cerca del cetro del pueblo. Tenia 12 0 13 años y atravesaba por una fase medio mitológica, con algún libro de ursula K. Le Guin, mucho conan, y otras cosas por el estilo, faltaban varios años todavía para llegar al Señor de los anillos y otras sagas. En aquel momento encontrè un libro fantástico, bellamente ilustrado, integramente dedicado a los unicornios. Todo lo que uno necesita saber sobre ellos estaba ahì, razas, aspecto Gral,orígenes, encuentros con humanos, etc. pero lo mas importante estaba al final del libro. Una guia practica, sencilla, y muy completa sobre como rastrear unicornios. Por supuesto que no era una tarea fácil, pero las posibilidades estaban a mi favor,vivía en una zona serrana, con lugares cercanos que yo imaginaba vírgenes aun. Mentiría si dijera que lo pensé demasiado. Había llegado el momento de ir por mi unicornio. Asi que formamos una partida de caza. Íbamos Moises( si, así se llamaba, y se sigue llamando), su hemano Alan, el Gordo Villa, mi hermano y yo. Yo era el líder de la expedicion naturalmente, llevaba conmigo el libro de la biblioteca y toda una serie de cosas imprescindibles para cazar unicornios, mi navaja del ejercito suizo, un mapa político de la argentina, por si nos perdíamos, una vieja cámara de fotos, que puso el gordo villa para inmortalizar el inmortal momento y un ovillo de lana, substraído de las cosas de mi abuela, a fin de sujetar a la bestia. La mamà de moises se ofreció a hacernos la vianda para el viaje, ya que nuestra expedición partiría de su casa que era la mas alejada del pueblo y la mas metida en la sierra. La mama de moises, ya se lo irán imaginando era muy especial, como vianda nos preparo una olla de arroz integral, si, olla, se entiende? no un tapper, o varios tappercitos, no, nos dio la olla y seis tenedores. y nosotros no habiamos traido otras provisiones. Así que no hubo alternativa, tuvimos que escalar la sierra llevando la olla con nosotros, la cual tenia que ser cargada por dos integrantes del grupo para que cada uno tuviera una mano libre para la subida. Decidí ignorar el acto de sabotaje y presione para seguir adelante con la misión, alcanzamos la cima de la cañada para mediodia, yo supuse que alejarnos unas tres horas del limite del pueblo, en subida, nos pondría cercas de la zona donde probablemente habría algún unicornio. Mi libro era muy claro al respecto, la mejor forma de seguirle el rastro era por sus excrementos. Si, bosta de unicornio. Habia que ser muy cuidadoso para no confundirla con bosta de caballo, mas abundante y con rastros de tallos, los unicornios solo comen las hojas, o la de vaca, de olor mas penetrante y textura distinta. No empecé a revolver excremento sino hasta después de comer, prevision que me pareció profesional tomar. Mi equipo buscaba bosta y me avisaba, yo me acercaba con mi libro, enfundada la mano en una bolsa, y con un palo rompía los terrones de excremento buscando restos de tallos o comparando texturas. También examinamos huellas,debían ser sin herrar para tratarse de un unicornio, y hasta montamos un puesto de observacion y esperamos un buen rato, por si alguno pasaba cerca de lo que a mi me parecía, tenia chances de ser un buen pedazo de bosta de unicornio.
Cuando bajamos aquella tarde no traíamos un unicornio con nosotros. De alguna forma logro evadirse de nuestra búsqueda, supongo que seguirá por allá, riéndose, y defecando por ahí. Yo no pude convencer a nadie de hacer un segundo intento, propuse hacer una expedición de dos días para aumentar nuestras posibilidades pero me encontré con el argumento irrefutable de que dormir en la montaña incrementaba las posibilidades de encontrarse con el abominable hombre de las nieves en ves de un unicornio. Reconozco que quizás cedí demasiado rapido, devolví el libro a la biblioteca sin dar demasiados detalles de lo que habían estado tocando esas manitos. Pensé en otra cosa durante un tiempo. Dos años mas tarde me fui para siempre de ese pueblo. Primero a Córdoba, después a Mar del Plata, donde todo mundo sabe que no hay unicornios. Sin embargo me quedo esa sensacion de haber estado cerca, de que ellos me vieron y me recuerdan. Que me espían, por las esquinas, disfrazados de caballos de cartoneros o de policía montada. Esperando el momento de que me ponga de nuevo en movimiento, que reinicie la búsqueda. Que habrá otra vez el baúl de cazador y saque mi navaja, mi mapa y mi ovillo de lana. He escuchado que han aprendido a tapar sus excrementos con tierra, no importa, creo que puedo seguirlos por el olor de su orina.
Siganme, creo que nos espera la fama y la fortuna, eso si,que alguno se traiga unos sandwichs por favor.

3/9/07

Hotel Madrid


Quien lo diria, aca en Buenos Aires tambien hay un Hotel Madrid. No entre a preguntar, pero seguro ha de haber una habitacion 401 tambien. Me pregunto si tambien estaras vos ahi, esperandome, aunque marzo queda lejos. Todavia pienso, a veces, si soñe con tu voz diciendome "quiero hacerte el amor". Por que a la distancia, quizas hubiera sido mejor que fuera un sueño. Yo me rei, por que yo siempre me rio, y te dije"si, seria lindo", ya sabes, siempre fui un poco lento para estas cosas. Pero vos no te reiste, solo me miraste, muy seria" no, no entendes, quiero hacerte el amor". De a poco se fueron poniendo en funcionamiento los pesados engranajes de mi cerebro. Para ese momento ya estabamos en la calle, y vos me llevabas de la mano, como un chico, y yo me dejaba llevar, docilmente. Y fue un Hotel Madrid, y una habitacion 401. Y quedamos a la vera del mundo, por un tiempo que no alcanzo a precisar cuanto fue.

No se si te dije, que nunca me olvido de aquella noche. Pese a que vos sigas buscando la eterea felicidad que da el eterno resplandor de una mente sin recuerdos, esa noche no desaparece. Por que sigue habiendo noches, y sigue habiendo Hoteles Madrid, y sigue habiendo, a nuestro pesar, habitaciones 401.

28/8/07

Que cerca queda Rusia


Que raro es èsto del amor, parece tanto un cliche com una excusa, sin embargo, alrededor de el se van tejiendo extañas anecdotas, se modelan pensamientos y hasta uno puede cambiar drasticamente una vida, por algo que no se puede afirmar empiricamente que exista. Por eso el amor viene y va, constantemente, para hacernos vivir cosas extraordinarias, o de lo mas ordinarias. Es como una excusa, una razon para que pintemos, cantemos, luchemos, o perdamos la razon, pero con estilo. Y si me acuerdo de esto es por que yo estaba enamoado de Tatiana Gratcheva, je, bueno, en fin, por eso digo, enamorado...Tatiana era la levantadora de la seleccion rusa de volleyball, hace mas de 10 años la vi por primera vez, por tv mas vale, en unos de esos mundiales que tan solo mi hermano y yo madrugabamos para ver. Un mundial de volley femenino, y no lo haciamos de babosos, era verdadero interes, es por esas cosas que quiero tanto a mi hermano. En fin, Tatiana era bella como un amanecer y un atardecer. En la madrugada de mi relacion con la internet trate de ubicar su lugar en el mundo, vivia en una ciudad llamada Volgogrado, en la madre Rusia, por supuesto, y jugaba al volley en el club de su barrio, el Uralochka. Hoy pienso en aquellos dias y no se de donde saque la idea, pero, alguna vez hubiera yo buscado el telefono de un club de Volgogrado en una guia si no hubiera la excusa esta tan idiota del amor? por que otra razon en la tierra hubiera yo llamado a ese lugar y en el mas increible de los ingleses hubiera tratado de hablar con tatiana, logrando nada mas que una ensalada de confusiones con una mujer que nunca entendio nada de lo que le dije ni viceversa? se habra enterado tatiana de que alguien llamo al club y que de todo lo que dijo lo unico que se entendio fue su nombre? quizas...no? quizas de alguna forma logrè cruzar el puente entre fantasia y realidad e hice desaparecer la abrumadora distancia que separa la vigilia del sueño. O quizas no. Pero de mi amor por Tatiana queda eso, el impulso, la loca desiciòn, y la acciòn. Despues de eso me case, me divorcie, me junte, me dejaron y deje, pero no recuerdo haber tenido mas un impulso como ese. Que se ve que quedo congelado, en la lejana estepa rusa, esperando la primavera.